De poema a canción: 3 ejercicios para estructurar tus versos

Recibimos cientos de pedidos en Struky de personas que tienen hermosos poemas, pero que rítmicamente no funcionan como canciones. La poesía tiene la libertad de no seguir un tiempo estricto; la música no. Aquí te enseñamos a hacer la transición.
Ejercicio 1: La prueba del metrónomo
Descarga cualquier aplicación de metrónomo en tu celular y ponla a 90 BPM (Beats Por Minuto). Intenta leer tu poema al ritmo de los golpes (clics). Si sientes que tienes que apresurarte mucho en una frase y esperar demasiado en otra, tus métricas son irregulares. Tienes que acortar las frases largas o alargar las cortas.
Ejercicio 2: Identifica el Coro (El gancho)
En un poema, el mensaje se desarrolla a lo largo de las estrofas. En una canción, la idea principal debe estar empaquetada en un bloque de 4 u 8 líneas que se va a repetir varias veces: el coro.
Toma tu poema, elige la estrofa que resume todo el sentimiento (o la más pegadiza) y muévela al centro de tu estructura. Ese será tu gancho.
Ejercicio 3: El principio A-A-B-A
Estructura tus textos usando moldes clásicos. El más sencillo es:
- Verso 1 (A): Presenta la historia.
- Verso 2 (A): Continúa la historia con la misma melodía en mente.
- Coro (B): Sube la energía, cambia el ritmo, da el mensaje principal.
- Verso 3 (A): Regresa al estilo del inicio para concluir la historia.
Una vez que tengas esta estructura, introducirla en el formulario de Struky garantizará que la producción musical se acople perfectamente a tu intención original.
.webp)